Entrenando con series
- El 6-10-2009
- Por aracal
- En Planes de entrenamiento
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El amigo Pedro Luis Clavo, joven abogado y talentoso corredor carabobeño, nos envía este resumen, fruto de sus lecturas de la Revista Runner´s World, como colaboración para la página de su equipo:
Podría decirse que resultan odiosas y sin embargo enamoran a cualquier runner que le guste explorar sus límites más allá del placido refugio de la carrera continua. El alegato de que una cierta dureza funciona para nuestras mejores marcas, no significa convertir las series en una especie de potro de tortura que amenace nuestro principal compromiso con rl deporte: divertirnos. Si bien los corredores de elite las tienen en su agenda, nosotros hemos de relegarlas al ámbito del tiempo libre, restarle trascendencia y asimilarlas como un elemento mas dentro de un plan de entrenamiento variado. Y no deben suponernos mayor trastorno que el ocasionado por un rodaje largo o una hora en el gimnasio.
En demasiadas ocasiones la prisa por mejorar nos conduce a la imprudencia. Comenzamos a introducir este tipo de entrenamiento de calidad mucho antes de lo que el cuerpo pueda con ellos, incurriendo en un error de consecuencias impredecibles que abarcan desde el sobreentrenamiento a la lesión. Por ello Sergio Gallardo (corredor elite de España y Subcampeón de Europa de 1.500 mts en pista cubierta), sugiere imitar su método y “no hacer series hasta un mes o mes y medio después de haber comenzado a entrenar. Durante ese periodo es importante desarrollar la capacidad aeróbica y la fuerza, cualidades que nos permitirán una mayor aceptación de las series en el futuro. Mi consejo es empezar a introducirlas poco a poco, combinándolas con cuestas e incluso con las pesas. Por ejemplo suelo hacer una repetición de 1.000 m o 2.000 m justo después de levantar pesas, es una forma muy efectiva de transferir el trabajo de gimnasio al ejercicio específico de correr. A partir del segundo mes ya puedes albergarlas con normalidad en tu rutina, aunque nunca le dediques mas de dos días semanales porque seria muy traumático”. Otro fallo común es querer comprobar nuestras capacidades en el tartán de una pista de atletismo y realizarlas por norma sobre esa superficie, sin duda mucho más dura que la tierra de nuestro parque más cercano. Ni siquiera un corredor de élite abusa de ella. “Solo recurro a la pista cuando llega el momento de correr realmente rápido. A los corredores populares les diría que la utilicen en casos contados, ya que puede ofrecer mas desventajas que progresión deportiva”.
De no preparar tu organismo de forma eficaz antes de sumergirte en una sesión de series, reducirás los beneficios de este tipo de entrenamiento y la carta de presentación para ser socio del dique seco llagará a la puerta de tu casa por correo urgente. Gallardo tiene claro que “antes hay que rodar al menos 20 minutos – en semanas en las que tengas competición o quieras bajar el volumen de carga- e incluso llegar a 30 minutos si estas acumulando kilómetros, por ejemplo con vistas a un maratón. Tras este trote liviano no aconsejo estirar, pero si hacer un poco de movilidad articular y técnica de carrera”. Respecto a los ritmos, el atleta español sugiere “hacerlas todas de forma homogénea y, si te encuentras cómodo, la última un poco as rápido, pero nunca a tope; hay que competir con el dorsal, no entrenando.”
Para terminar, es muy importante completar tu sesión de series (salvo lesión o enfermedad, claro está) respetando siempre el ritmo previsto en un principio. Eso nos dejara muchísimo mejor sabor de boca que la sensación de abandonar.

















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